Chica conoce a chico en un lugar cualquiera en una situación
común, chico le pide una cita a chica, chica se hace de
rogar..conversación un tanto atípica, y quedan. Lo típico vamos, o
quizás no.
La parte de la cena me la saltó, fué lo tipico, en un tipico restaursante italiano, un tipico paseo y una tipica conversación.
Llegaron
a su finca, hasta ahí parecían dos amigos normales, dos personas
paseando, pero fue en el momento de entrar en el ascensor dónde parece
que hicieron una especie de pacto de no dejarse ni un poro de la piel
por besar. Abrieron la puerta como pudieron, mientras el le besaba el
cuello y ella se reía, por que le producía una mezcla de sensaciones que
le encantaban, le ponía los pelos de punta, le hacia cosquillas, le
hacia sonreír.
Su piso era bastante pequeño, tenía muchas fotos
en blanco y negro por las paredes del salón y del pasillo, el
sobreentendió que eran obras suyas. Su habitación era salida de una
revista de los años 80. Hubo un detalle que le llamó la atención y es
que ¿por que una cama tan grande para una chica tan poquita cosa? Era la
típica cama con la cabecera de barrotes blancos, todos las capas de la
cama eran blancas. Las cortinas de la habitación era una especie de
rojo, granate.. no sabría decirte, no le prestó mucha atención. En la
habitación solo habían dos muebles, una mesita de noche con una tulipa
de cristal y una foto, creo recordar que la foto era ella de pequeña con
alguien mayor, supuso que sería su abuelo y una cómoda con un cofre,
imaginó que para guardar sus pendientes y demás. Ah! y también tenía a
los pies de la cama una caja, una caja de dibujos animados entre abierta
por la cual le pregunté mientras ella iba a la cocina a por algo de
beber, ella dijo que eran tonterías de niña pequeña la cerro y la empujó
de una patada debajo de la cama. Y después le beso, se besaron.. le
volvió a besar, y..
Las manos no paraban quietas, y así fueron
quitándole él uno al otro cada prenda una a una, hasta quedarse ella con
un collar que llevaba y él bueno, no se quito los calcetines pero si el
reloj detalle el cual le hizo gracia.
Bueno, y de lo que pasó en
esa noche en esa habitación sólo fue testigo su gato, que al principio
fue a recibirla pero al ver que tenía compañía decidió dormir en el sofá
del salón.
Él decidió quedarse a dormir y a la mañana ya se
iría, pero hubo una pequeña discusión y era por qué ella era una chica
de manías la verdad, no hacia falta ser muy listo para verlo pero hubo
una que él no quería aceptar y es que tenía una forma de dormir que no
entendía. Le gustaba dormir hacia un lado de la cama, es decir no hacia
abajo si no a lo ancho de la cama y abrazando una almohada. Después de
mucho discutir, durmieron así de esa forma tan poco frecuente.. ella se
giró abrazó su almohada y intentó dormirse, él se quedó perplejo,
acababan de hacer el amor, y parecía como si no quisiera ni rozarle..
- Pero.. ¿pero tu crees que esta es forma de tratar a tus invitados?
- ¿Cómo?
- Que te parece si hacemos un trato..
- Oh, interesante.. escupe
- Yo te propongo una forma de dormir
- Que a mi me gusta dormir así, y abrazando una almohada
- ¿Y no puedes cambiar por mi la almohada esta noche?
- No voy a dormir abrazada a ti
- Por qué?
- Por que estoy acostumbrada a dormir sola
- Osea, que eres una chica de costumbres?
- Se puede decir así
- Yo diría maniática
- Oye!
- Bueno, que quieres a cambio?
- mmm......
- ¿ajá?
- Preparame el desayuno mañana, hemos cenado juntos esta noche ya sabes más o menos lo que me gusta
- Me he acostado contigo y simplemente sé que no comes carne, que odias la cebolla y que te gusta mucho el helado.
- Bueno no necesitas saber más
- Me gustaría
- Va. ¿Como quieres dormir?
Se acerco a ella, le hizo darse la vuelta la cogió por el cuello y la tapó.
- ¿Que te parece?
- Es..,es acogedor.
- Buenas noches.
Y le besó.
A
la mañana siguiente, se despertó el primero. Tenias sus cuerpos
acoplados perfectamente, tenían las piernas en forma de L, él le pasaba
la mano por la cintura, y tenía las manos entrelazadas. Se fue
despegando poco a poco de ella, y finalmente.. desenredo sus dedos de su
mano.
Le preparó el desayuno; zumo de naranja más crepes con nata y
chocolate, otros dirían que era una mezcla rara pero él sabia que le
gustaba ese tipo de combinación.
Le dejo una nota junto a la mesilla, se vistió y se fue sin hacer mucho ruido.
Ella seguía durmiendo, hasta que ruido del maldito despertador sonó.
- ¡¡RIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIN!! ahsdyysdaguysgfuydgfydgfyud.
Apagó de un golpe el despertador, y con cara de desconcierto se levantó de golpe. Miro a su alrededor, estaba sola.. Vió la nota, la cogió y la leyó.
"
Un trato es un trato, te dejo el desayuno en la cocina. Te dejo el
despertador para que suene en treinta minutos, que si no las vitaminas
del zumo se irán. Siento si te he echo madrugar. Algún día quiero saber
algo más de ti, eres un misterio que me gustaría que me dieras la
oportunidad de resolver. Sé que no me vas a llamarme por eso espero que
el destino nos vuelva a juntar. "
Y le dejó anotado el teléfono de su piso.
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- Pero no te calles carla, sigue!
- Mira que eres cotilla eh..
- Cotilla no.. sabes que me encantan las historias de amor.
- Pero no ves que esto es todo lo contrario? Un simple rollo de una noche.
- Que no, que no.. que me niego, esto no puede acabar así
- Hay hija, mira que eres peliculera, hay gente que se acuesta con otras personas sin necesidad de enamorarse sabes?
- No soy peliculera, y eso ya lo sé pero no.. si me lo estás contando es por que va a pasar algo más
- Si ni siquiera les conoces Amelía..
- ¿Como acabó la historia?
- Bueno, quería ver tu poder de deducción, tenías razón, esto no acabó aquí pero otro día seguiré la historia.
- Jolín, mañana sigues.. pero una ultima pregunta.
- Dime, ¡pesada!
- ¿Tienen un final feliz?
- Querida.. los finales felices, son historias sin acabar.
- Mira que hablas raro eh.
- Venga pirate y dejame estudiar. (Y colgó el teléono)