lunes, 9 de mayo de 2011

Aceptalo.

Estás loca por él.
Y a la vez estás tan frustrantemente cuerda.

¡abandona la sensatez y vive, ríe, abraza, besa, fuma, sufre, llora, salta, canta, ten agujetas de reír, quedate afónica de chillar, suspende, aprueba, juega, corre, gime, escribe, dibuja, baila, hazte querer, quiere.. pero sobretodo ama!

Sólo tienes miedo cuando eres feliz

O eso dijo house, el otro día en un capitulo.

Cuando realmente eres feliz, tienes un miedo rarisimo, bipolar, intrascendente, a que sea un sueño, a que todo eso que sientes nunca lo vuelvas a sentir, a perderlo. Miedo irrelevante y a la vez tan colocado al lado de una de tus arterias del corazón.
No es el miedo que tenias de pequeña a los fantasmas, o el miedo que te puede dar quedarte a oscuras totalmente en una habitación sola, no, no es ese miedo que te duele cuando pierdes a alguien. Creo que es miedo que te recuerda que estás vivo, y que en el momento que lo tienes, tienes los pies a un par de centímetros del suelo, o metros, o kilómetros, o estás en la vía láctea, que importa.
Pero flotas, flotas por que eres feliz. Por que el miedo a perderlo, te lo recuerda.