sábado, 7 de enero de 2012

Anouck, je t'aime.

"Cuando uno busca la verdad, corre el riesgo de encontrarla."

Ella no etendía lo que le pasaba. Es como si su espíritu, llamémosle así, le pidiera a gritos exhalar aire. Como si su alma hubiera emprendido un viaje en solitario, cosa que no entendía. 
Ella desde pequeña había odiado la soledad. Además de que las pocas veces que se había enamorado era una enferma enamorada más, con sus tópicos y sus Je t'aime
Pero ahora no. Ahora le había dado la fuerza que nunca había tenido a su nombre, Anouck. Es como si de repente tuviera la necesidad de encontrar dificultades para superarlas. Era la primera vez que miraba al pasado y no le dolía, que miraba al futuro y no le preocupaba. Solo deseaba un presente vivo. Sentirse viva es lo que buscaba con el comienzo de su estación favorita. Anouck desprendía energía, luz y más Je t'aime(s). Pero esta vez no iban dirigidos a ningún francés. Iban dirigidos al universo, a la vida en sí. A todos aquellos que le habían manchado su historia, a todos aquellos que le habían puesto una zancadilla, a todos aquellos que le dijeron que lo que ella hacía no servía para nada, a todos ellos.
Anouck se dió cuenta de que para ella, el comienzo del año, la lista de propósitos y las ganas de renovación empezó un día cualquiera, en un mes cualquiera, en un despertar cualquiera. Puso sus pies descalzos en el suelo de su habitación y el frío le recordó que seguía viva. Y ahí es cuando empezó la verdadera historia de Anouck. 
Y emprendió un viaje más psíquico que físico y llevo con ella a quien creyó necesario y iba ligera de equipaje de cargas en general. 
Y la joven Anouck dijo; J'aime la vie. 


¿Continuara?

lunes, 2 de enero de 2012

Ojalá encontréis vuestro propio nunca jamás.

Los reyes magos, la magia, la ilusión... sólo si uno cree puede verlos.
Si uno quiere que existan existen, son tan reales como el espíritu de la navidad.
"Reyes Magos" Es el nombre que damos a las personas que quieren hacernos mágico ese día. A los que nos llenan de ilusión una esquina de la casa envuelto en papel de regalo y cada uno con su significado y con la esperanza puesta en que al abrirlo se consiga una sonrisa.


El collar que quería mamá y que años después se pondría en las bodas de Lucia, Dani y Carlota..
Las barbies que quería Carlota (la pequeña) y con las que verá que su futuro estara en vestir muñecas de verdad.
La cámara que quería Lucía (la mayor), y que quizás sea el comienzo de una futura fotógrafa.
La guitarra que quería Daniel (el mediano), y que alomejor no era lo que iba a orientar su futuro pero descubrió que a los 14 años ya estaba enamorado, enamorado de la música. Y poco a poco descubriría que lo suyo era la batería, y a los dos siguientes años lo pidió.
Las manoplas que quería el abuelo para poder guardar sus huesudos dedos.
El nuevo costurero que quería la abuela para poder hacer los disfraces de Carlota..
Y el ordenador nuevo que quería papá para poder archivar mejor las historias que escribía.

En fin, pueden ser estos como pueden ser totalmente diferentes, cada familia tiene su propia carta a los reyes, sus propias ilusiones. Pero me niego a escuchar que los reyes magos no existen. Quizás el problema es quue la gente con la edad solamente sabe ver lo que tiene delante. Algunos tenemos la suerte de tener un sitio dónde escapar, dónde huir de la rutina, de la cordura, de la coherencia, de las obligaciones. Aunque todos podemos, sólo unos pocos sabemos llegar, y es que como petter pan, todos tenemos un Nunca Jamás dónde huir, solo hay que saber llegar.



Este 2012 os deseo que sepáis encontrar vuestra tierra perdida, vuestro mundo a parte, vuestro Nunca jamás.


¡Empiezo intentando convenceros con mi mejor sonrisa!