lunes, 12 de julio de 2010

Ganarle un pulso al destino.



Como ver amanecer de madrugada, como mirar al cielo y no ver nada, como el olor a café recien hecho, como la brisa calida de la noche en verano, como el olor de las nuves, como tirarte de golpe en la piscina y notar como de hundes, o nadar desnuda en el mar, como una larga conversación sin animo de nada mas, como pasear en otoño, como oler una flor en abril, como acurrucarte en el sofá en iniverno, y como la livertad en verano. Como ganarle una apuesta al destino..