'Y es que hay quien dice que es como un girasol triste,
que no tiene cojones para plantarle cara al sol,
y exponerse, y crecer.
Marchita y oculta,
viviendo a la sombra de un mundo decepcionante,
rodeada de gente,
y tan sola.
Tan quiero cambiar el mundo,
cuándo la peor batalla es con ella misma.
Con su autodestrucción, su inexistente autoestima y sus amores caducados.
Yo la amé, ella me amó,
y ambos dijimos saber olvidarnos.
Y ahora, yo escribo sobre ella,
por que ella es eterna, y eterno me hizo a mí.'