miércoles, 20 de febrero de 2013

Un grito a la libertad.

De pequeños nos vendieron una idea equivocada de lo que era crecer, no nos preguntaban quienes queríamos ser, solo nos preguntaban que qué íbamos a ser. Cuándo creces te das cuenta de que eso no era lo importante, que lo importante es quienes somos, no que somos. Nos hacían elegir que profesión queríamos tener, hacía donde queríamos enfocar nuestro futuro.. profesores, médicos  peluqueros.. ¿Con qué fin? hay algo que todos queremos ser y que cuándo nos hicieron esa pregunta de pequeños no nos dieron la opción de responder.. queremos ser felices. Nacemos, crecemos y morimos en un mundo imperfecto dónde nos obligan a serlo. No estamos aquí para ser perfectos, si no para ser felices, es un concepto que por algún motivo no nos suelen explicar. Luego creces, y te obligan a catalogarte, a etiquetarte, tienes que encajar si o si, tienes que sentirte parte de algo, tienes que buscar parecidos a ti.
Yo hoy hago un grito a la libertad, a la libre elección, por qué señores, la felicidad reside en las excepciones. ¿Por qué temer a lo diferente? ¿Por qué nos asusta no estar hechos para ningún molde de nuestra sociedad? Benditas excepciones que nos salvan de un mundo dónde nos obligan a estar cortados por un mismo patrón.

Sé libre, y si tienes la oportunidad de ver crecer a un niño dile que él también lo sea. Que al igual que John Lennon, si le preguntan que quieres ser de mayor, diga que quiere ser feliz, haga lo que haga durante el resto de los días de su vida.




Young, wild and free.





Sandra.