sábado, 25 de julio de 2015

Los vivos

Hoy quiero hablar de los intensos,
los que conjugan el verbo ser en cada verso.

Esas personas descátalogadas,
que se mueven por sensaciones, miradas, roces y gestos.
Que ponen el alma en el verso,
el corazón en el beso,
y el llanto en el preso.

Hay quien los ve incluso con miedo.
Son piezas de coleccionista,
luchadores en un mundo muerto de emociones.

Y es que sí, 
esas personas saben lo efímero de la vida,
creen en la caducidad,
y por eso quieren desgastarlo todo,
no quieren que nada coja polvo.

Y es que hablo de ellos,
de los soñadores empedernidos,
los poetas naufragados,
los bailarines agotados,
los fotógrafos suicidas,
los pintores enloquecidos,
los musicos callejeros,
los luchadores, los convincentes, los románticos.

Yo los llamo, los vivos.

A vosotros, 
que nos conocemos, que nadie os convenza de que el mundo no es vuestro,

Simplemente, a aquella gente, gris, ordinari y apagada le asusta.. que exista gente que quiera poner el alma en cada verso.


Es una tortura saber que cada vez que exhalo se me escapa un poco más la vida.

lunes, 6 de abril de 2015

¿Alguien me escucha?


'Y es que hay quien dice que es como un girasol triste,
que no tiene cojones para plantarle cara al sol,
y exponerse, y crecer.

Marchita y oculta, 
viviendo a la sombra de un mundo decepcionante, 
rodeada de gente,
y tan sola.

Tan quiero cambiar el mundo, 
cuándo la peor batalla es con ella misma.
Con su autodestrucción, su inexistente autoestima y sus amores caducados.

Yo la amé, ella me amó,
y ambos dijimos saber olvidarnos.
Y ahora, yo escribo sobre ella,
por que ella es eterna, y eterno me hizo a mí.'


lunes, 30 de marzo de 2015

Maldita primavera

Buscaba no perderle,
y busco no perderme a mí por el camino.

Y es que a veces, me echo de menos.
Yo era alguien en la vida de alguien ¿sabéis?

Ahora,
solo busco,
no implicarme,
en la inestabilidad emocional,
de nadie.

Y es que no sé como repetir,
que los cambios me dan y me quitan la vida,
y hace mucho tiempo que aquí dentro es invierno,
y no es tan fácil descongelar todo esto.

Escucho algo aporrearme,
intenta salir,
eso que sea que altere mi sangre,
que pare.

Maldita primavera,
vete o deshielame, pero no sigas golpeando, que lo escucho crujir.




Me echo de menos

martes, 27 de enero de 2015

Los lunes y ella, ella y la vida

Y caen los pilares y sigue en pie como Roma,
en ruinas, pero revolucionaria y preciosa.

Así, despeinada, y despreocupada,
tan preocupada por todo, como por nada.
Tan como ella.

Tan música acústica, tan a cámara lenta, tan a blanco y negro,
tan de los 60', de los 80', de los 90'..

Tan savia como ingenua
tan amable y tan estúpida,
tan luchadora como cobarde,
tan pasional e impredecible,
tan independiente..
tan mía, pero siempre suya.

Tan fuera de lo ordinario,
tan contraria,
tan incongruente,
tan contradictoria.

Impredecible como un león jugando, esa es su manera de amar.
Y os recomiendo que alguien os ame así en la vida,
por que desde ella, no conozco otra forma posible de hacerlo.
Ni de ser amado, ni de conocer el amor.

Tan de nadie como del mundo,

Y es que hay quien dice que es como un girasol triste,
que no tiene cojones para plantarle cara al sol,
y exponerse, y crecer.

Marchita y oculta, 
viviendo a la sombra de un mundo decepcionante, 
rodeada de gente,
y tan sola.

Tan quiero cambiar el mundo, 
cuándo la peor batalla es con ella misma.
Con su autodestrucción, su inexistente autoestima y sus amores caducados.

Yo la amé, ella me amó,
y ambos dijimos saber olvidarnos.
Y ahora, yo escribo sobre ella,
por que ella es eterna, y eterno me hizo a mí.

Dice la leyenda, que es frágil como un diamante,
aparente por fuera, pero férrea por dentro.

Mejores vistas que en ningún templo, coliseo, ruinas, jardín o pirámide.
Os lo prometo.

La octava maravilla, o amenos, la mía.






domingo, 11 de enero de 2015

Domingos

Hoy es uno de esos días que se resume en noche,
días de suspiros fríos y miradas sin norte.
Un día de esos en el que uno solo espera que al cruzar la calle se encuentre la casualidad de su vida.
Dónde solo se puede esperar que el universo le sorprenda.

Un día en el que por no creer no crees ni en ti,
por no estar, ni te encuentras,
que el pasado es solo un vago recuerdo
que irónicamente siempre sabe mejor que el presente,
cuando en algún momento este ayer fue hoy.

Que curiosa la matemática del tiempo,
cuando lo vives no te llena,
cuando lo recuerdas te vacía.

Vacío como a veces nos damos cuentas que estamos,
vacío como el vaso medio lleno, que acabamos de llenar con un cubata.

Hoy es una de esas noches,
dónde solo esperas que mañana alguien te secuestre
mientras sigues diciendo que no quieres,
que no te apetece, que no estas preparado.
Te secuestre, te diga algo bonito, y te deshiele.
Que aquí siempre es invierno, y el hielo ya quema.
Aún no te crees que hay domingos en los que el mundo no duele.

Por que si, por que hoy es uno de esos días,
dónde a uno solo le alegraría que en las noticias dijeran;
que los leones del circo están jugando con ovillos de lana,
que los políticos han confesado lo que se fuman que siempre ven prosperidad
o que va a haber luna llena durante un mes.

Que siempre a dolido mas la incertidumbre que la certeza,
y así con la vida,
Es cansado eso de estar en el sofá esperando a la vida,
sin saber muy bien que es.
Esperándose a uno mismo,
esperando algo, sin saber muy bien el que, pero algo
esperando..
Hoy es un día en el que tenemos empacho de todas esas esperanzas caducadas.
Y que hacen que te levantes con resaca cada mañana.
y que nada nunca llegue.
Estar sobrio en días como hoy parece un precio demasiado caro.

Que resulta agotador el sobrellevar la teoría
de que la esperanza sea lo último que se pierda,
y que se haya perdido.
Y que ojalá habláramos de gritos, lágrimas, risas, emociones,y no de ausencia.
 Lagrimas no derramadas, gritos insonoros, y falta de vértigo.

Cuando después de muchos días sin esperar nada de la vida,
hoy es el día dónde esperas mucho de ella,
Y por eso hoy es el día, suelen ser domingos, y más jodidos en épocas frías.

Así que en días como hoy, la autodestrucción en pequeñas porciones puede ser hasta recomendable.
Pero cuidado con los golpes, que el hielo se rompe.