lunes, 4 de junio de 2012

Tengo miedo de los pasos que no dejan huella

Moviste bien, pero jaque no es mate, y aún estando abajo puedo estar en cuestión de milésimas de segundo arriba, con una sonrisa, un parpadeo, un beso o una palabra.
¿Miedos? muchos. 
¿Lágrimas? las justas. ¿Fria? Cada vez más. ¿Fuerte? Oh sí, y me encanta. 

Si llorar significa demostrar tu dolor, no tengo que demostrarle nada a nadie más que a mi misma. Me gusta esta clase de juego dónde crees tener la partida controlada, dónde crees que lo que me dueles eres tú, a ver quien juega con quién. Sin darme cuenta he aceptado seguir tu juego y solamente existe la opción ganar. El tiempo lo pone todo en su sitio, y tú estarás dónde deves estar. Me se todos tus trucos, tu magia ya no me sorprende, puede que si tu última jugada pero no has echo más que despertar en mí las ganas de jugar. ¿Sabes lo que pasa? que te gusta lo que ves y eso, jode.
"Morir de pie o vivir arrodillado"
No son los años los que me hacen más lista, si no las personas que vienen, me importan me fallan, las echo, no luchan por quedarse y se arrepienten después. 
Cada cual por su camino, pero dejame seguirlo a mi manera y procura no interponerte mucho.


 Pequeña si no eres lo suficientemente fuerte, tendrás que ser inteligente.


Sandra.

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